La lista de cosas que cobraría a mi ex, en caso de que pudiera demandarlo


Hay relaciones sentimentales que a uno le terminan costando más que un corazón roto.  A estos novios yo los considero una gran pérdida, pero de tiempo y plata. 

Ahora entiendo a qué se refería mi mamá cuando me decía "uno nunca sabe para quién trabaja".  Hay noviazgos que exigen tanto esfuerzo y compromiso para poder sobrellevarlos, en los que deberían pagar al menos un salario mínimo y el mío, era una relación laboral con condiciones injustas.


Meditando últimamente sobre el tema, pude concluir que al igual que en todas las relaciones laborales que se terminan a causa del incumplimiento de una de las partes, frente a lo acordado en un contrato que fue firmado a término indefinido, sería justo que el responsable de cualquier drama amoroso también tuviera que pagar. Hablo en mi caso de ese novio "perfecto" que al final resultó siendo una porquería y debería indemnizarme por tanto sufrimiento, teniendo en cuenta que la escasa educación que le dieron en su casa, no le alcanzó ni siquiera para ofrecer una disculpa. Así que esta es una lista corta y hecha a medias de las cosas que mi ex debería asumir, ya que no fue capaz ni de aceptar que la cagó. 

1. El kit de tusa para principiantes. Incluye gotas de valeriana,  cantidades industriales de Marlboro Gold y analgésicos suficientes, para el dolor de cabeza que producen al menos 4 horas de llanto al día.


2. Un viaje con todos los gastos pagos para visitar a mi familia y poder burlarme de el en las reuniones familiares. 


3. Mis clases de Yoga. Por ser el único culpable de que ya no quepa tanto odio en mi corazón. Menos mal del karma no se salva nadie.  
4. Un cambio de look para renovar las energías. En el salón de belleza de Franklin Ramos, obvio. 

  
5. Mi suscripción de Netflix por 3 años. Los mismos que me hizo perder y que habrían sido más divertidos en mi casa viendo series. 



6. Una tarde de shopping para reponer todos los jeans que ya no me sirven,  gracias a los 7 kilos que bajé en la primera semana. 




7. Un mes de Tinder Plus. Plazo prudente en el que me puedo levantar al menos, 15 manes que estén más buenos que el. 



8. Los lentes italianos que le traje de mi último viaje a Europa y que hubiera lucido mejor mi papá, porque él si tiene buen gusto. Así como también exijo lo que vale mi asesoría como Personal Shopper,  ya que si no fuera por mí, aún lo seguiría vistiendo la mamá. 


9. Lo que se ahorró en visitas al psicólogo cuando yo me encargaba de subirle el ánimo en cada una de sus "crisis" y que hoy "invierte" saliendo con grillas que conoce por Instagram. Si nosotras no tenemos derecho a deprimirnos, entonces ellos tampoco.   



10. Que me reponga al menos la carrera de TAPPSI que pagó con un vale de mi oficina, en el que despachó a una pobre "Bendecida y afortunada" que no tiene la culpa de nada, pero marcó 435 unidades en el taxímetro. Ya entiendo por qué no la mandó en Uber: además de perro, tacaño.  



No es fácil entender por qué la persona que quieres y por quien diste lo mejor de ti, de repente te trata como si fueras su enemigo. Es muy difícil aceptar que para algunos sea normal herir a los demás, aún cuando existe la sinceridad que nunca le ha hecho daño a nadie. Es muy satánico despertar en medio de esos días extraños en los que el cuerpo duele como si algo se estuviera desgarrando y esto es apenas normal cuando dos almas se separan. El amor hacia los demás a veces duele hasta lo más profundo, pero solo hay uno al que no vale la pena renunciar: el amor propio, la gran diferencia entre un corazón roto y un verdadero canalla. 
Canalla (Def. RAE)
Del it. canaglia.
1. f. coloq. Gente baja, ruin.
2. f. desus. perrería (‖ muchedumbre de perros).
3. m. y f. Persona despreciable y de malos procederes.  
Ahí les dejo libre esa vacante.  




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