Estéreolove.

Matías - Festival estéreo picnic, Bogotá-Colombia.

Cuando lo vi puse cara de marciana. Quedé tan desconcertada que me sentí en la obligación de saludarlo de beso para comprobar que no se tratara de un extraterrestre. No lo podía creer. 9 de cada 10 chicos que algún amigo me presenta, es feo, muy bajito para mi gusto, tiene mal aliento, le parezco demasiado alternativa o tiene novia. En cambio él, me idiotizó sin la más mínima intención de desafiar las estadísticas.

Llevaba un poco más de tres meses esperando por ese día sin tener la más mínima idea de que ahora esperaré siempre por él. Las luces del lugar le reventaban en la cara sólo para que él se viera más lindo, cuando lo miraba la noche se hacía cada vez más joven, me importaba cinco el sonido de mi canción preferida en vivo, me sentía orgullosa mientras bailaba de espalda al escenario, tratando de demostrarle una de mis mejores habilidades.

Se me rompió un poco el corazón cuando Matías en medio del interrogatorio, me explicó que nuestros días estaban contados, que después del fin de semana tomaría un avión con rumbo a cualquier lugar sin mi. Entonces me arrepentí de no llevar ese día mi zapatilla de cristal y se me ocurrió besarlo para que tuviera una buena excusa para volver.

Tomarlo de la mano mano me tranquilizaba, cuando iba al baño le decía a las niñas en la fila que éramos novios, que estábamos ahí celebrando que íbamos a estar juntos siempre y les mostraba mi anillo de 15 para que no creyeran que era pura mierda.

Se podía incendiar el lugar porque alguien en el parche hippie lo dejó prendido, The killers habría podido cancelar su presentación faltando 5 minutos para salir, Alice se podía dormir en la mitad de la canción después de tomarse una botella de Jack Daniels en tiempo récord, en lugar de ese atardecer perfecto pudo haber llovido a cántaros, pues nada hubiera podido evitar que por esos días el amor haya estado de mi lado, durante un verano corto, en medio de un estéreolove, él y yo amarrados de las manos.
© El Baño Rosado
Maira Gall